domingo, 14 de agosto de 2016

14 de agosto: "Día de los mártires estudiantiles"

El 14 de agosto de 1968 moría Liber Arce, el primer mártir estudiantil, estudiante de la Facultad de Odontología e integrante de la UJC y militante de la FEUU.


LIBER ARCE
El 12 de agosto un grupo de estudiantes de Odontología, Enfermería y Veterinaria se manifestaba desde la Facultad de Veterinaria.

Fueron interceptados por un jeep policial con un oficial y tres agentes.
Liber Arce fue herido por una bala. Su traslado a un centro asistencial fue demorado por la actitud de la policía que, encañonando con sus revólveres a los estudiantes, les exigía documentos de identidad.

Finalmente lograron llegar al Hospital de Clínicas, donde a Líber Arce se le diagnosticó corte de la arteria femoral izquierda en la confluencia de la femoral superficial y profunda, en la región inguinal. La perdida de sangre le produjo anemia y sucesivos paros cardíacos. A pesar de todo los médicos lograron parar la hemorragia y se practicó un injerto para reparar la arteria seccionada por el disparo. Sin embargo todos los esfuerzos resultaron en vano, Liber Arce de 28 años de edad dejó de existir el 14 de agosto.

El entierro de Líber Arce desde el edificio central de la Universidad -donde había sido velado- partió una multitud calculada entre 200 a 300 mil personas que acompañó el cortejo.


El movimiento estudiantil uruguayo conmemora cada 14 de agosto “El día de los mártires estudiantiles”.

Líber Arce – el primer estudiante asesinado. Fue herido el 12 de agosto y muere el 14 de agosto. Estudiante de auxiliar de Odontología, militante de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay.











Hugo de los Santos – estudiante de Ciencias Económicas y militante de la Juventud Comunista, asesinado en setiembre de 1968.










Susana Pintos – estudiante de la IEC y también militante de la Juventud Comunista, muere en septiembre de 1968.







Heber Nieto – estudiante de la IEME, fue asesinado por un francotirador el 24 de julio de 1971, cuando la policía y el escuadrón de la muerte atacaron a estudiantes en el Instituto de Enseñanza de la Construcción.






Santiago Rodríguez Muela – estudiante del Liceo Nº 8, asesinado el 11 de agosto de 1972, integrante del PCR (Partido Comunista Revolucionario).












Íbero Gutiérrez – poeta y estudiante de Humanidades, que militaba en la FEUU y en el Movimiento 26 de Marzo, a quien asesinaron en 1972 los escuadrones de la muerte.








Julio Spósito – estudiante del Liceo Suárez, asesinado el 1º de septiembre de 1971, a los 19 años, durante la represión policial contra una manifestación en las inmediaciones de las Facultades de Medicina y Química.










Joaquín Kluver – estudiante de Agronomía, a quien mataron en 1972, integrante del PCR.










Jorge Salerno – estudiante de Agronomía e integrante del M.L.N., asesinado en 1972 durante la toma de Pando.








Walter Medina – estudiante de Secundaria y miembro de la Juventud Socialista, asesinado en 1973 mientras pintaba un muro en el marco de la huelga general.








 Ramón Peré – estudiante de la Facultad de Veterinaria, militante de la FEUU y de la Juventud Comunista, muerto en las inmediaciones de Facultad de Veterinaria durante la huelga general en 1973.





 Nibia Sabalsagaray – estudiante del IPA, del CEIPA y de la UJC, quien se había recibido hacía poco de profesora de literatura, asesinada el 24 de junio de 1974 en el Batallón Nº 5.


  
Manuel Ramos Filippini – estudiante del IAVA, militante del M.L.N., secuestrado y asesinado a fines de julio de 1971.

Mario Eguren Loyarte, tenía 19 años y era estudiante de secundaria, fue muerto por la policia.

Juan Carlos Larrosa Cruz, estudiante, asesinado el 27 de octubre de 1970.

Abel Adán Ayala Alvez, estudiante de la Facultad de Medicina, salió de su trabajo el 16 de julio, no volvió a saberse de él.





Héctor Castagnetto Da Rosa, de 19 años, estudiante de la Facultad de Agronomía, salio a trabajar el 17 de agosto de 1971, nunca más se supo de él. 






Armando Hugo Blanco Katras, estudiante, asesinado el 14 de abril de 1972 en el operativo de la calle Perez Gomar dirigido por el inspector V. Castiglioni.

Blanca Castagnetto Da Rosa, estudiante de Notariado, asesinada en Colonia el 24 de abril de 1972.

Leonel Martínez Platero, estudiante de la Facultad de Arquitectura, asesinado el 13 de junio de 1972.

Gustavo Luis Couchet Inzaurralde, estudiante del IAVA, asesinado en Montevideo el 26 de junio de 1972.

Juan Fachinelli, estudiante de la Facultad de Arquitectura, torturado hasta la muerte el 28 de junio de 1972.

Aurelio Sergio Fernández Pena, estudiante de la Facultad de Medicina, asesinado el 8 de julio de 1972.

Eduardo Agustín Ariosa Amilivia, estudiante, asesinado en Montevideo el 28 de julio de 1972.



 Roberto Julio Gomensoro Josman, 24 años, estudiante y docente en la Facultad de Agronomía, militaba en el 26 de marzo, en la AEA y en la FEUU, detenido el 12 de marzo de 1973, asesinado en la tortura, su cuerpo fue encontrado flotando en el lago de Rincón del Bonete el 18 de marzo de 1973.





Hugo Leonardo De los Santos Mendoza, de 21 años, estudiante de la Facultad de Agronomía, muere a causa de la tortura en prisión el 3 de setiembre de 1973.

Marcos Caridad Jordán, estudiante de la Facultad de Ingeniería.




Silvia Ivonne Reyes Sedarri, 19 años, estudiante, asesinada el 21 de abril de 1974.







Diana Niva Maidanick Potasnik, 21 años, estudiante de la Facultad de Humanidades y Ciencias, asesinada el 21 de abril de 1974










Laura Marta Raggio Odizzio, 19 años, estudiante de la Facultad de Psicología, asesinada el 21 de abril de 1974.




Luis Eduardo González, 22 años, estudiante de la Facultad de Medicina militante del PCR, asesinado en la tortura el 26 de diciembre de 1974 en el Regimiento de Caballería Nº 6.







Raúl Yankel Feldman, 26 años, estudiante en la Facultad de Humanidades y Ciencias asesinado el 24 de diciembre de 1974 en Buenos Aires.

María Clarisa Bonilla Unpiérrez, estudiante de secundaria, no logra recuperarse de la tortura recibida, muere el 28 de abril de 1976.

Héctor Daniel Brun Cornelius, 28 años, estudiante en la Facultad de Arquitectura, secuestrado en Bs. As. el 8 de noviembre de 1974, asesinado en Soca el 20 de diciembre de 1974.

María de los Ángeles Corbo, 26 años, estudiante en la Facultad de Medicina, secuestrada en Bs. As. el 8 de noviembre de 1974 junto a su esposo Héctor Daniel Brun Cornelius , asesinada en Soca el 20 de diciembre de 1974, estaba embarazada de 6 meses.



Silvina Saldaña Lapeira, 32 años, estudiante de Servicio Social en la Facultad de Ciencias Sociales y del IPA, militaba en la UJC, el CEIPA y la FEUU, detenida el 20 de octubre de 1975 y llevada al "300 Carlos", ultima vez que se la vió con vida fue el 31 de marzo de 1976, muerta en la tortura.





Rafael Lezama González, 23 años, estudiante en la Facultad de Derecho, se exilió en Bs. As., militante del PVP, el 1º de octubre de 1976 salió de su casa, nunca más se supo de él.

Gladys Elena Yáñez Rijo, 33 años, estudiante en la Escuela Universitaria de Servicio Social, muere en prisión por falta de atención médica en setiembre de 1980.



El editorial de Carlos Quijano en el semanario “Marcha” el día del entierro de Liber escribe… “Herir a la Universidad, alzarse contra ella, pretender avasallarla, es, lo sabemos, lo sentimos, lo comprobamos, herirnos a todos y a cada uno de nosotros en algo que nos es entrañable y esencial, que misteriosamente se confunde con nuestra razón (…) Troquelados, moldeados por la Universidad estamos atados a ella de por vida. Y cuando vemos a los jóvenes que toman el azaroso camino de la lucha desigual contra las fuerzas reaccionarias de siempre para defender a la Universidad, a “su” Universidad, a “nuestra” Universidad, los viejos tenemos que sentir tranquilidad y orgullo. Los relevos cumplen con su deber que no ha dejado de ser también el nuestro”

sábado, 6 de agosto de 2016

El apoyo a Stalin en Rusia en máximos desde la caída de la URSS

¿Por qué muchos rusos tienen una imagen positiva del mandatario comunista? Fuente:EPA

























1 de junio de 2016 OLEG YEGÓROVRBTH
Las encuestas de opinión pública muestran que en 2016 el apoyo a Stalin en Rusia es más alto que nunca: más de la mitad de los rusos opina que el líder desempeñó un papel positivo en la historia del país. Los comunistas planean utilizar la imagen del líder soviético en las elecciones parlamentarias, algo que podría tener un efecto positivo en sus resultados.

Cuando Iósif Stalin murió en 1953 era una especie de semidios para el pueblo soviético. A causa de la propaganda, gran parte de la población adoraba a Stalin: le erigieron monumentos en vida, cantaban canciones sobre él y varias ciudades llevaban su nombre.
Tras su muerte el culto a la personalidad decayó rápidamente. El nuevo líder, Nikita Jruschov, condenó la represión estalinista, provocó la muerte de millones de personas inocentes. En los años 50 comenzó el proceso de desestalinización: se retiraron monumentos al líder y los políticos preferían no mencionar su nombre.
Durante la perestroika y tras la caída de la URSS, el silencio fue reemplazado por la crítica. “La culpa de Stalin ante el Partido y ante el pueblo por haber permitido la represión masiva y la ausencia de leyes es enorme e imperdonable”, declaraba Mijaíl Gorbachov en un informe de 1987. Los líderes postsoviéticos también han condenado en numerosas ocasiones los crímenes del periodo estalinista.

Una desestalinización sin éxito



Y a pesar de todo, en el siglo XXI en Rusia siguen construyéndose monumentos a Stalin. Generalmente se trata de pequeños bustos erigidos por los comunistas. Desde 2012, en algunas ciudades de Rusia, hay activistas que instalan retratos de Stalin en los autobuses, a los que llaman “stalinobuses”, durante la celebración del Día de la Victoria en la Segunda Guerra Mundial.
En Penza (a 640 kilómetros al sureste de Moscú) los comunistas han abierto un Centro-Stalin, análogo al Centro-Yeltsin de Ekaterimburgo, y han proclamado el 2016 como el Año de Stalin.
Las iniciativas de los comunistas suelen ser bien recibidas por la población. Según muestra una encuesta del centro Levada celebrada en marzo de 2016, un 54 % de los rusos opina que Stalin desempeñó un papel positivo en la historia del país. Se trata del índice más alto que se consigue desde que se celebra este tipo de encuestas (desde 2003).
El número de rusos que valoran positivamente el trabajo de Stalin fue reduciéndose hasta el año 2008 (39 %), pero después volvió a subir. La proporción de rusos que opinan que las represiones estalinistas fueron una “necesidad política” también ha resultado más alta que nunca: esta es la opinión de un 26 % de los encuestados.
Alexéi Makarkin, vicepresidente del Centro de Tecnologías Políticas, opina que la desestalinización no funcionó porque esta época se asocia con numerosos fracasos e infortunios.
“Durante la perestroika se criticó activamente a Stalin y se destaparon sus crímenes, esto provocó una gran conmoción. Ahora la perestroika se percibe como una época de errores y fracasos, por lo que la gente aplica la lógica a la inversa: como en la perestroika se criticaba a Stalin, debemos suponer que era bueno”, aclara el experto a RBTH.

La imagen del vencedor

Según Makarkin, la razón principal de la popularidad de Stalin fue la victoria en la Segunda Guerra Mundial: “Stalin era el Comandante Supremo. En la sociedad rusa el culto a la Victoria es muy fuerte, y en el imaginario colectivo no se puede ignorar el papel que jugó el hombre que dirigía el ejército”.
Otros éxitos de la época del mandato de Stalin también se añaden a la lista, según opina Makarkin: “En la conciencia de los estalinistas fue él quien realizó la industrialización del país, construyó fábricas y se anexionó nuevos territorios. Ahora en Rusia impera el enfoque pragmático de la historia, no el moral. Si has aumentado el territorio del país, eres un líder de éxito”.

Stalin para el vecino

Valeri Solovéi, analista político y profesor del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú, asegura que “cuando la gente afirma sentir simpatía por Stalin en realidad no se refiere a que le gustaría haber vivido en su época. Todo el mundo quiere a Stalin para su vecino, no para él mismo”. La estadística confirma las palabras de Solovéi: la encuesta de Levada muestra que, a pesar del gran número de simpatizantes con Stalin, solo a un 23 % de los rusos le habría gustado vivir y trabajar con su gobierno.
El estalinismo ruso moderno, según los expertos, es una voluntad más bien de protesta. “La imagen de Stalin es la de un líder modesto que viste un sencillo abrigo. En una situación en la que las élites aparecen corrompidas, muchos perciben a Stalin como un modelo de honradez”, comenta Alexéi Makarkin. Solovéi está de acuerdo: “La expresión del cariño hacia Stalin es una protesta simbólica, un deseo de recuperar una mano dura que ponga orden”.

Una bandera para los comunistas

En septiembre se celebran las elecciones parlamentarias. Los representantes del Partido Comunista (el segundo partido con mayor representación en el parlamento actualmente) ya han declarado que planean utilizar en su campaña la imagen de Stalin para “atraer un mayor número de votos”.
Los expertos valoran este paso de los comunistas como una estrategia que puede surgir efecto: los más nostálgicos con la URSS se alegrarán de recuperar a Stalin. “El electorado del Partido Comunista tiene una buena opinión sobre Stalin — asegura Alexéi Makarkin — . Esto podría ejercer cierto efecto sobre ellos, movilizarlos”.
Para la parte de corte más liberal de la sociedad Stalin es una figura oscura, el arquitecto de las represiones que provocaron la muerte (según la organización de defensa de los derechos humanos Memorial) de entre 11 y 39 millones de personas. Las declaraciones de los comunistas han provocado una seria indignación, aunque, en opinión de Valeri Solovéi, el escándalo no hará más que beneficiar a los comunistas. “Stalin les aportará votos, simpatía y visibilidad — comenta Solovéi a RBTH —. Y los que se consideran contrarios a Stalin ya no votan al Partido Comunista, de modo que el partido no pierde votos”.
Un obstáculo para los comunistas podría ser el proyecto de ley de los diputados del nacionalista LDPR, que propone prohibir el uso de la imagen de personas fallecidas durante la campaña electoral. Según estos diputados, el proyecto de ley no está relacionado con la iniciativa del Partido Comunista, pero de aprobarse, los comunistas deberán arreglárselas en la campaña de 2016 sin su líder muerto.

martes, 19 de julio de 2016

Símbolo de la revolución: el regreso del crucero Aurora a San Petersburgo

























El legendario buque de guerra Aurora, emblema de la revolución de 1917, retornó a su lugar de amarre permanente, el muelle Petrográdskaya —muelle de Pedro el Grande— en San Petersburgo, luego de haber sido restaurado.





















Tras una renovación que duró casi dos años, el Aurora fue entregado a la Armada de Rusia. Cuatro remolcadores ayudaron al crucero a llegar al que ha sido su lugar de amarre habitual.
























De acuerdo con datos del patronato del Aurora, el costo de la restauración fue de 840 millones de rublos (aprox. 13,5 millones de dólares).
En la foto: El crucero Aurora, en su hogar de toda la vida, en el muelle Petrográdskaya de San Petersburgo.

















































































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domingo, 17 de julio de 2016

16 de julio de 1979 - Hector 'Meme' Altesor. EL ULTIMO COMBATE DE PEDRO EL URUGUAYO





























Traslado de restos de Héctor "Meme" Altesor, Managua. Agosto 1977.
Archivo de la familia Altesor Buriano.
Uno de los uniformados es Juan José Montano, tambien uruguayo ya fallecido
Tomada de la Web eluruguaydelexilio.org
Publicado en por Ivonne Leites. - Atea y sublevada.
17 de julio de 2011
Historia de la muerte de un héroe latinoamericano. 

 Ayer no fue sólo lo de anoche en Santa Fe, ni unicamente el aniversario de Maracaná. 
Vaya este recuerdo.
 
EL ULTIMO COMBATE DE PEDRO EL URUGUAYO
Washington Castillo
 Era un día con mucho calor como todos los de ese mes en aquella región de nuestro planeta, donde sólo se puede encontrar el fresco reparador debajo de las grandes y bondadosas hojas de las plantas tropicales. Desde los primeros rayos del sol y en horas avanzadas de la mañana, la selva emite un conjunto de misteriosos sonidos que emergen desde el variado follaje, llenando, los espacios que caprichosamente ha ido dejando el silencio. Son las aves autóctona las que se encargan de de eso, destacándose el silbido del pequeño y señorial "guardabarranco", le sigue los policromos  guacamayos que con sus estridentes graznidos, ordenadamente son parte activa en tan  variada orquesta, la que alternativamente es interrumpida por parlanchinas bandadas de loros, o el sonido cual aplausos que produce el batir de alas de otras aves que no cantan, a su vez si miramos con  atención hacia los añejos árboles, se  podrá ver alguna pareja de monos blancos que cual diestros trapecistas vuelan de árbol en árbol, comunicándose entre ellos con su gutural lenguaje; Por eso es bueno saber que  si tenemos el privilegio de entrar en esos templos de la madre naturaleza ese será el comité de recepción oficial  que no recibirá. En tiempos normales es maravilloso ser un espectador, que sólo pagaría para disfrutar de ese calificado concierto. Pero en aquella aciaga mañana del 16 de julio del 79  aparentemente tan apacible, todo seria distinto, porque había eventos determinados por la presencia de los hombres que harían que todo eso cambiara.
En un lugar  (cercano a las orillas del río Ostayo al norte de la localidad fronteriza de Peñas Blancas y al oeste del poblado de Sapoa) entre las pequeñas alturas, serpenteaba un angosto sendero por el que sigilosamente se desplazaba un grupo de combatientes armados. Sus rostros tostados por el sol denotaban el cansancio y la alegría de haber conversado muchas veces con la muerte,  la misma que hacía tiempo ellos osadamente venían desafiando, y al parecer ésta hasta es momento había sido derrotada, pero hay que saber que ella es tenaz y siempre quiere ganar. Los combatientes eran jóvenes, que dejaron sus cuadernos, sus libros, sus herramientas y todo aquello que más amaban para incorporarse a las guerrillas conducidas por el Frente Sandinista de Liberación Nacional. Rememorando la epopeya de las “brigadas Internacionales” que fueron a defender a España del fascismo habían ingresado a Nicaragua desde la República  Costa Rica para incorporarse al denominado Frente Sur  que en cruentos combates le había arrebatado de 10 a 15 kilómetros de territorio a las fuerzas del tirano y avanzaba decidido a la conquista de la capital.
Aquel heterogéneo grupo componía las unidades de avanzada de las fuerzas rebeldes, cumpliendo la misión de una patrulla de reconocimiento ,caminaban decididos, no era para menos la patria que es de todos y es de nadie los aguardaba ansiosa, a la cabeza de la patrulla, dando indicaciones por señas, estaba un nicaragüense de pura cepa, achaparrado y de piel cetrina, "el Chino Benigno"; detrás el resto del grupo, en el que se destacaba uno más alto, de pelo castaño, flaco, enérgico, cuyo uniforme verde olivo se confundía con las anchas hojas: era el teniente Héctor "Meme" Altesor, recién graduado en la misma Academia que yo, y era conocido en Nicaragua con el nombre de guerra de "Pedro el Uruguayo". “Meme” Altesor era ferroviario, hijo de una familia de luchadores por las sagradas causas de nuestros pueblos. A su padre Alberto, legendario militante; lo conocí cuando yo tendría unos 10 años, lo veía  llegar a mi casa paterna del barrio Peñarol con un poco de diarios “Justicia" debajo del brazo, venia regularmente a darle “línea política” a mi padre. Lo recuerdo unas veces hablando sobre el Sindicato, otras veces sobre aquel partido, y otras veces perseguido, o entrando al Parlamento como diputado. Como un duro quebracho paso  la prisión, el exilio, la clandestinidad, en Buenos Aires le hicieron una gran operación del corazón volvió por el gran rió una noche sin luna. Pero siempre con esa tenacidad admirable, con la misma fuerza en la mirada y la fe casi religiosa de que la “izquierda” sería gobierno algún día. Para eso tributó todo a esa noble causa y dos de sus hijos tomaron las banderas de relevo y las supieron llevar con honor por los campos de Nicaragua.
Según contaba Benigno nadie fumaba, nadie hablaba, sólo se escucha el inevitable crujido de las ramas secas al pisarlas involuntariamente y  los ruidos que hacen las armas al chocar contra el resto del equipo que porta un combatiente. No había dudas que así, paso a paso, iban ganándole metros al terreno y achicando la hora de la liberación, que estaba llegando para esa en otrora tiranizada patria.
Cuando el grupo iba pasando por una parte del sendero, donde se forma una pequeña garganta flanqueada por unas elevaciones, fue cuando frente a ellos se escuchó el inconfundible sonido que produce un arma al "montarse", o sea el manipular del cerrojo para introducir el cartucho inicial en la recámara, cartucho portador del mortífero proyectil. Cual tocados por el mismo rayo invisible todos los integrantes del grupo  se tienden, e instantáneamente se escuchan los sonidos de otras armas que se preparan, respondiendo con el metálico lenguaje en el que sólo ellas se entienden. No se veía nada, ni nadie tan sólo hojas, todo estaba paralizado, menos el agua de las vertientes serranas que seguía indiferente corriendo por entre las piedras, Aunque hacia mucho calor, calor un  frío silencio se extiende minutos que parecen horas como si detrás de cada piedra, cada árbol, no hubiera seres humanos dispuestos a arrancarse eso tan preciado que llamamos vida. Algunos, los más fogueados, reptando lentamente aprovechan para situarse más ventajosamente en el accidentado terreno, hasta que desde las posiciones de los sandinistas una voz  dice el consabido "¿quien vive?",.del otro lado se responde otra voz por aquí "Nenin", que era el nombre de guerra de uno de los jefes de los destacamentos móviles sandinistas. Ante la duda de la trampa se vuelve a hacer otro largo silencio, hasta que "Meme" se acomoda un poco para poder ver entre la tupida maleza, para ello se incorpora lentamente apoyándose en las dos manos, como si fuera a hacer una "lagartija", y observa a su alrededor sin poder ver nada. En ese momento, y desde donde nadie lo esperaba, suena una larga ráfaga de fusil automático, y en fracción de segundos una andanada de invisibles proyectiles cruzan el espacio y uno de ellos logra acertar en la garganta del "Meme"; su muerte fue instantánea. Seguidamente se produce un fuerte intercambio de fuego donde caen fulminados los dos operadores de radio,  Una ametralladora pesada, VZ37 Checa, que debía dar repuesta no logra funcionar, debido a que su dotación no puede introducirle la cinta con los cartuchos. "El Chino" Benigno se repliega junto con otros combatientes ya heridos luego de unos instantes de nutrido fuego se callan las armas, solo se escuchan las puteadas, los juramentos y los lamentos de los heridos; entre el olor ocre se disipa el humo tenue y azulado de la pólvora. Los enemigos emboscados se retiran y allí quedan varios cuerpos tendidos, entre ellos el del Meme, abonando con su sangre generosa aquella tierra tan lejana y a su vez tan cercana.
Llegó el atardecer en el puesto de mando ubicado en unas vetustas edificaciones de lo que fuera una calera, que daba el nombre al lugar: "La Calera". Allí, reponiéndose de una herida en su espalda, estaba la combatiente Lucía Herrera, para nosotros "La Panchita". O la “Negra Pancha”. Ella fue la que después del triunfo  me contó que cuando escuchó el parte de guerra donde se daba el nombre de los caídos en aquella acción se enteró de que “Pedro el uruguayo”, a quien había conocido en los trajines de la guerra, era una baja. La Pancha era una  chavala que estaba acostumbrada desde muy joven a la vida dura, a la clandestinidad, presa y torturada cuando era estudiante en su Chinandega natal, fogueada en los combates de las Montañas del Norte junto al las fuerzas del “Danto”, cuando aún el triunfo era sólo una tentación. Cuando me relataba estos hechos no pudo sostener unas caprichosas lágrimas, que rodaron por sus mejillas de piel oscura y dorada a la vez por los últimos rayos del sol que se fue ocultando despacito, en el poniente de la Managua liberada, mientras una bandera azul, blanca y azul se arriaba lentamente a los toques largos del clarín.
Al mes aproximadamente de terminada la guerra, junto a su hermano Iván Altesor, a Benigno y a Gastón, me tocó la triste tarea de ir a recuperar y trasladar su cuerpo para rendirle honores militares y darle sepultura en el cementerio de Managua, donde aún yace. El Meme estaba enterrado cerca del comando de Sapoa, dentro de lo que era muy común usar como improvisado ataúd: las cajas de madera en las que vienen embaladas las municiones de artillería. Antes de proceder al traslado, Benigno quiso mostrarnos con lujo de detallas la zona donde se desarrollaron los combates, el lugar y las circunstancias precisas donde había caído nuestro camarada. Cuando nosotros llegamos a esos lugares donde se había restablecido el silencio, y si no fuera por las vainas de fusil vacías, los trozos de uniformes y equipos militares semi enterrados y esparcidos por varios lugares, nadie diría que apenas hacía un mes, la guerra era la que mandaba.

sábado, 2 de julio de 2016

Solidaridad con el PC de Polonia


Nuevo capítulo de la campaña anticomunista
El Partido Comunista de Polonia (PCP) informa que el pasado 31 de marzo fueron condenados cuatro de sus militantes por el Tribunal Regional de Dabrowa Górnicza. La condena, de 9 meses de libertad vigilada, multa y la obligación de realizar servicios comunitarios, se sustenta en el artículo 256.1 del Código Penal polaco, que prevé hasta dos años de prisión a quien “públicamente promueva el fascismo u otro sistema estatal totalitario”, y que les fue aplicado por “propagar ideología comunista” en el periódico Brzask y en la web del PCP.

El inicio del caso se remonta a 2013, cuando el diputado del derechista partido Ley y Justicia (PiS), Bartosz Kownacki, denunció a los dirigentes comunistas ante la Fiscalía. Si bien en aquel momento el procedimiento quedó paralizado, en diciembre de 2015 la oficina del fiscal regional de Katowice lo recuperó y remitió la denuncia al Tribunal Regional que finalmente ha condenado a los y las camaradas.
En el escrito de acusación se señalaba que los militantes comunistas estaban promoviendo públicamente un sistema totalitario al publicar en el periódico “Brzask” artículos “directamente relacionados con el sistema comunista y el marxismo-leninismo, que en el contexto de la experiencia histórica es contradictorio con los valores democráticos”, lo que sin duda iba encaminado a poner en duda la propia legalidad de las actuaciones del PC de Polonia en su conjunto.
El PCP denuncia que en Polonia, sobre todo después de la victoria del PiS en las elecciones del año pasado, se está intensificando la campaña anticomunista mediante el recurso a la equiparación del comunismo con el nazi-fascismo pero que, además, el tratamiento que el sistema judicial da a su organización contrasta abiertamente con el trato que se da a organizaciones de extrema derecha. Como ejemplo, baste señalar que, al tiempo que los miembros del equipo editorial de “Brzask” eran condenados, los fascistas de la organización ONR (Campo Nacional Radical) se manifestaban libremente en las calles de la ciudad de Bialystok para conmemorar el 82 aniversario del nacimiento de su organización, paseando el símbolo de la falange, antorchas y profiriendo amenazas de “eliminar” a sus enemigos políticos, sin que haya habido consecuencias de ningún tipo. Además, se está discutiendo una propuesta del Ministerio de Defensa polaco para entregar armas a los fascistas dentro de un plan de defensa territorial “ampliada”.
El veredicto de condena a los camaradas polacos fue adoptado al mismo tiempo que el Parlamento del país votaba una ley sobre “la prohibición de la promoción del comunismo”, que obliga a las autoridades locales a cambiar los nombres de las calles y otros objetos asociados al comunismo, lo que supone un ataque contra la tradición del movimiento obrero.
La campaña anticomunista desatada en los países del Este europeo, auspiciada por las autoridades de la Unión Europea y de los principales partidos, se basa en una falsificación de la Historia y en una equiparación absolutamente vergonzosa del fascismo, que fue herramienta del capital contra la clase obrera, con su principal enemigo, el movimiento comunista. La lucha contra estas tergiversaciones y falsificaciones debe ser decidida y firme.
Ástor García
Tomado de:

viernes, 1 de julio de 2016

Ucrania destruye el legado soviético



Artículo Original: Svobodnaya Pressa

 Es llamativo el boom de “profesionales” del campo del derecho histórico que se ha producido en el territorio de la antigua Unión Soviética. Poetas, libreros e ingenieros de ayer se han convertido en masa en especialistas del campo de la ley. Reconvertidos en “expertos”, decidieron que ni el Imperio Ruso ni la Unión Soviética tenían sistemas legales establecidos.
Recientemente, el Parlamento ucraniano registró la propuesta de ley Número 4650 “Sobre las enmiendas a la ley de Ucrania sobre la “sucesión” de la abolición de la legislación de la Unión Soviética en el territorio de Ucrania”. La nota explicativa apuntaba que la legislación de la Unión Soviética “no estaba sistematizada”, lo que supone que los diputados siguen esa corriente y las leyes del periodo soviético que han sobrevivido deben ser abolidas.
¿Y de quién es la propuesta? Presentaron y defendieron esta ley tan poco convencional la periodista y ahora vicepresidenta del Parlamento, Irina Gerashenko; la bibliotecaria, después poeta, famosa en Ucrania por sus alusiones eróticas, y ahora diputada, María Matios y la emprendedora Oxana Prodan.
Estas “expertas” en representación del bloque chocolatero decidieron que debía ser posible acabar de un plumazo con toda la legislación de tiempos soviéticos que sigue en vigencia en Ucrania.
El resultado es que la legislación de vivienda, que garantiza a los ciudadanos ucranianos el derecho a una vivienda, podrá ser eliminada.
La legislación laboral dejará de estar vigente, por lo que los ucranianos quedarán indefensos en sus relaciones laborales (incluyendo la eliminación de las garantías de tener un trabajo remunerado).
La ley de apoyo al sector agrícola y apoyo social al mundo rural será cancelada.
Los veteranos de Chernóbil y personas discapacitadas perderán sus beneficios.
La legislación que garantiza la gratuidad de la educación será cancelada.
Las normas de defensa del medio ambiente y protección al consumidor dejarán de funcionar.
La legislación social prácticamente desaparecerá, ya que Ucrania la heredó de la Unión Soviética.
Euromaidan gritaba por la justicia, igualdad, libertad y dignidad, pero ahora, apuntando a la Unión Soviética, han comenzado a destruir a una nación entera. Abolir la protección social equivale a destruir la economía, privando así a la población de las posibilidades de existir. Y empuja a los ucranianos a elegir entre huir a otro país o morir.
Si al menos pudieran leer lo que han escrito… De las notas explicativas que acompañan a la propuesta de ley se desprende que la legislación soviética debe ser abolida porque…no hay acceso libre a ella en forma electrónica. ¿Se darán cuenta los autores de esta ley de que eso es aún más ridículo? Al fin y al cabo, cualquier niño de colegio sabe que Internet apareció después de que Ucrania se independizara de la Unión Soviética.
Pero la estupidez de quienes han presentado esta ley no acaba ahí. Al destruir el marco legal de la Unión Soviética, ni siquiera tratan de esconder la decisión de revisar la ley de Ucrania “Sobre la Sucesión”, adoptada por el Parlamento en septiembre de 1991. Según dicho documento, Ucrania fue proclamada sucesora de la República Socialista Soviética de Ucrania.
Según esa definición, la base legal de la soberanía de la Ucrania independiente difiere de la de otras repúblicas exsoviéticas que hoy también buscan la integración con Occidente, ya que todas ellas se proclamaron sucesoras de formaciones estatales anteriores a la Unión Soviética. Letonia, Lituania y Estonia se declararon herederas de las dictaduras semifascistas de la década de 1930. Georgia se declaró sucesora de la República Menchevique de 1918. El caso de Moldavia tiene un origen histórico mucho anterior. Moldavia se dice sucesora del Principado de Moldavia del siglo XVIII.
Al contrario que otros estados post-soviéticos, la historia de Ucrania no ha existido separada de Rusia. Por ejemplo, la República Nacional de Ucrania de Simon Petliura no fue legalmente reconocida por ningún Estado. Y el Hetmanato del siglo XVII o el “imperio” de Skoropadsky del siglo XX fueron parte de Rusia. Por eso, proclamar a Ucrania sucesora de cualquier otra formación excepto la República Socialista Soviética de Ucrania era en 1991 algo tan absurdo como autodestructivo.
Pero a los actuales líderes de Ucrania nada de esto importa. En su habitual estupidez y arrogancia, han comenzado a eliminar Ucrania. El primer paso es invalidar la ley “Sobre la Sucesión” de la República Socialista Soviética de Ucrania. No es suficiente que eso pueda dar lugar a reclamaciones –de Rusia, por ejemplo- sino que además, ellos mismos, con sus actos, deslegitimarán la existencia de su propio país.
Pero las cosas no existen en el vacío. O el Estado colapsará o reaparecerá el reconocimiento legal y la relación histórica con Rusia y otras repúblicas de la antigua Unión Soviética. Especialmente porque hoy en día hay muchos ciudadanos de Ucrania con capacidad de crear oposición.
Y antes o después se organizarán y expresarán su postura.